miércoles, 2 de noviembre de 2011

El antifutbol: Osvaldo Zubeldia


A lo largo de la historia, Argentina ha sido un país que se ha caracterizado por su sed de triunfos, a pesar de su gran historia y sus incontables victorias, tuvieron manchas que son muy difíciles de borrar. Argentina tuvo una gran tradición futbolera, grandes mentes como la "bruja" Veron o Julio Cesar Menotti, son algunos de los técnicos de gran calaña que produjo la fabrica argentina, que no solo enriqueció el futbol a nivel local, si no que también elevo el nivel de competencia a nivel de selecciones. Pero posterior a las grandes mentes que lo hicieron crecer, aparecieron otras que no hicieron más que degenerar lo que hasta ahora se había avanzado. El gran nombre de esta etapa es el de Osvaldo Zubeldia.

Zubeldia fue un jugador de poca monta durante su trayectoria, y posteriormente asumió la profesión de director técnico. En un comienzo Zubeldia aprendió con el gran maestro Argentino, Julio Cesar Menotti, el cual empleaba un futbol basado en el dinamismo y los relevos, como gran estructurador de la combinación de talentos que se busca generar. Pero a diferencia de la corriente que eligió Mennoti, Zubeldía decidió ir por el otro lado. Menotti se baso en la alegría y la creación que puede tener un equipo, y al un equipo llegar a estos topes seria lo que los técnicos siempre han buscado, un llamado "futbol total". Osvaldo jamás busco eso. La filosofía de Zubeldía podía ser resumida en una frase
                                              
                                             "El equipo que juega, es aquel al que le dejan jugar"

Osvaldo creía en la superioridad del futbol al cual no le generaban, sobre el futbol que generaba. Zubeldia basaba su futbol en 2 cosas llamadas por el elementales: la destrucción y la rudeza. La primera era complementaria a los puesto que Osvaldo había introducido en el futbol, el de "stopper", quien se ubicaba en 2/4 de cancha y tenía la misión de mantener al milímetro al creador, y la otra función fue la de la llamada "marca personalizada", termino introducido por Zubeldia que era a la orden de eliminar a un jugador en especifico del partido, a través del sacrificio de otro, el cual va a tener como única misión no dejar respirar al encargado de construir en el otro equipo.

Al usar esta técnica los equipos dirigidos por Zubeldía, se volvían equipos dificilísimos de entrar, ya que estos equipos no proponían en la cancha, pero tampoco dejaban que el otro equipo sea el que proponga. El "pincharata", máximo exponente del futbol de Zubeldia fue el claro ejemplo de esto. Era un equipo el cual era marcado por su falta de buen toque, y su muy reconocible rudeza. Era un equipo con la misión de destruir todos los intentos de juego que tengan al frente, a través de las arma legales que tienen en el futbol (trampa del offside o todo el equipo atrás), pero además de esas del uso de las arma ilegales que se encargo de introducir nuestro celebre entrenador. El equipo de De la plata, fue acusado entre innumerables cosas de usar alfileres durante los partidos, como estrategia de los marcadores hacia sus marcas, en orden de imponer respeto en una zona de la cancha, en pocas palabras que el rival ni se le ocurra intentar pasar por esa zona.

Zubeldia encontró resonancia en lo que se trataba de su forma de juego. Lo respaldaban las 3 libertadores que gano y los innumerables campeonatos en los que fueron protagonistas. Sin embargo este encontró su punto máximo en el ex pupilo y máximo admirador del futbol de Zubeldia: Carlos Salvador Bilardo.

Bilardo fue pupilo de Zubeldia durante el logro de las libertadores de los años dorados de estudiantes, y posteriormente asumió la posta de este mismo equipo junto a su maestro. Pero Bilardo no poseía solo las ideas de Zubeldia, sino que también tenía los conocimientos de la escuela opuesta, la liderada por Julio Cesar Menotti. Salvador fusiono ambas ideas de juego logrando formar el famoso "anti futbol". Bilardo convencía a los jugadores de una forma de juego basado en la destrucción, la cual para ellos era la manera de plantearse en una cancha de juego, Bilardo logro una obra exquisita, al fusionar el convencimiento y la llegada que poseía Menotti, junto con la filosofía destructora que poseía Zubeldía, a través de esto logro un equipo el cual creía firmemente en la destrucción como medio para la victoria, y puso a la rudeza por encima de la fantasía, ósea a lo mundano por encima de lo inmaterial.

La respuesta de la escuela contraria no se hizo esperar y apareció a través de nuevos intérpretes de estas ideas, así como la posterior condena hacia esta filosofía denominándola justamente como "Anti futbol".

1 comentario:

  1. Tu nota demuestra una ignorancia suprema de lo que es el fútbol. Se nota en ella que nunca has practicado ese deporte ni de pequeño.
    Sólo hablas por hablar sobre un revolucionario del fútbol qu sentó las bases del fútbol moderno que hoy se practica en todo el mundo.
    Eres mucho bla,bla, y poca sustancia. Aparte de ser un irrespetuoso.-

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