miércoles, 23 de noviembre de 2011

foro futbol

Los invito a todos lo que hayan gustado con esta pagina , a revisar este blog, que contiene tematicas parecidas a las tratadas aca.

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viernes, 11 de noviembre de 2011

pelota de trapo

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del cerebro al balon

miércoles, 2 de noviembre de 2011

El antifutbol: Osvaldo Zubeldia


A lo largo de la historia, Argentina ha sido un país que se ha caracterizado por su sed de triunfos, a pesar de su gran historia y sus incontables victorias, tuvieron manchas que son muy difíciles de borrar. Argentina tuvo una gran tradición futbolera, grandes mentes como la "bruja" Veron o Julio Cesar Menotti, son algunos de los técnicos de gran calaña que produjo la fabrica argentina, que no solo enriqueció el futbol a nivel local, si no que también elevo el nivel de competencia a nivel de selecciones. Pero posterior a las grandes mentes que lo hicieron crecer, aparecieron otras que no hicieron más que degenerar lo que hasta ahora se había avanzado. El gran nombre de esta etapa es el de Osvaldo Zubeldia.

Zubeldia fue un jugador de poca monta durante su trayectoria, y posteriormente asumió la profesión de director técnico. En un comienzo Zubeldia aprendió con el gran maestro Argentino, Julio Cesar Menotti, el cual empleaba un futbol basado en el dinamismo y los relevos, como gran estructurador de la combinación de talentos que se busca generar. Pero a diferencia de la corriente que eligió Mennoti, Zubeldía decidió ir por el otro lado. Menotti se baso en la alegría y la creación que puede tener un equipo, y al un equipo llegar a estos topes seria lo que los técnicos siempre han buscado, un llamado "futbol total". Osvaldo jamás busco eso. La filosofía de Zubeldía podía ser resumida en una frase
                                              
                                             "El equipo que juega, es aquel al que le dejan jugar"

Osvaldo creía en la superioridad del futbol al cual no le generaban, sobre el futbol que generaba. Zubeldia basaba su futbol en 2 cosas llamadas por el elementales: la destrucción y la rudeza. La primera era complementaria a los puesto que Osvaldo había introducido en el futbol, el de "stopper", quien se ubicaba en 2/4 de cancha y tenía la misión de mantener al milímetro al creador, y la otra función fue la de la llamada "marca personalizada", termino introducido por Zubeldia que era a la orden de eliminar a un jugador en especifico del partido, a través del sacrificio de otro, el cual va a tener como única misión no dejar respirar al encargado de construir en el otro equipo.

Al usar esta técnica los equipos dirigidos por Zubeldía, se volvían equipos dificilísimos de entrar, ya que estos equipos no proponían en la cancha, pero tampoco dejaban que el otro equipo sea el que proponga. El "pincharata", máximo exponente del futbol de Zubeldia fue el claro ejemplo de esto. Era un equipo el cual era marcado por su falta de buen toque, y su muy reconocible rudeza. Era un equipo con la misión de destruir todos los intentos de juego que tengan al frente, a través de las arma legales que tienen en el futbol (trampa del offside o todo el equipo atrás), pero además de esas del uso de las arma ilegales que se encargo de introducir nuestro celebre entrenador. El equipo de De la plata, fue acusado entre innumerables cosas de usar alfileres durante los partidos, como estrategia de los marcadores hacia sus marcas, en orden de imponer respeto en una zona de la cancha, en pocas palabras que el rival ni se le ocurra intentar pasar por esa zona.

Zubeldia encontró resonancia en lo que se trataba de su forma de juego. Lo respaldaban las 3 libertadores que gano y los innumerables campeonatos en los que fueron protagonistas. Sin embargo este encontró su punto máximo en el ex pupilo y máximo admirador del futbol de Zubeldia: Carlos Salvador Bilardo.

Bilardo fue pupilo de Zubeldia durante el logro de las libertadores de los años dorados de estudiantes, y posteriormente asumió la posta de este mismo equipo junto a su maestro. Pero Bilardo no poseía solo las ideas de Zubeldia, sino que también tenía los conocimientos de la escuela opuesta, la liderada por Julio Cesar Menotti. Salvador fusiono ambas ideas de juego logrando formar el famoso "anti futbol". Bilardo convencía a los jugadores de una forma de juego basado en la destrucción, la cual para ellos era la manera de plantearse en una cancha de juego, Bilardo logro una obra exquisita, al fusionar el convencimiento y la llegada que poseía Menotti, junto con la filosofía destructora que poseía Zubeldía, a través de esto logro un equipo el cual creía firmemente en la destrucción como medio para la victoria, y puso a la rudeza por encima de la fantasía, ósea a lo mundano por encima de lo inmaterial.

La respuesta de la escuela contraria no se hizo esperar y apareció a través de nuevos intérpretes de estas ideas, así como la posterior condena hacia esta filosofía denominándola justamente como "Anti futbol".

domingo, 30 de octubre de 2011

¿pensador o futbolista? II : Martín Heidegger



Heidegger, que eleva a la Vida como concepto central filosófico y que definía la existencia humana como “práctica en el mundo” era un verdadero Futballfan, un fanático del pedestre fútbol. Se destacaba entre el mojigato mandarinato académico alemán por sus gestos plebeyos: despreciaba el uso de la levita y toga, muchas veces se presentaba a dar clases vestido con un estilo de amante de la actividad física.

El fútbol para Heidegger podía ser situado dentro de su propia analítica del Ser como parte de la Sorge, un término que en alemán significa “cura”, el cuidado del hombre arrojado al mundo. El Ser (Sein) era redondo por unos instantes. Además el fútbol era un momento, en el cual se vivía una verdadera comunidad de destino, que generaba una verdadera praxis, líderes y seguidores, héroes y sacrificio de la voluntad en pos de un interés colectivo. El fútbol bien jugado era la demostración práctica que el destino es siempre colectivo, cooperativo. Heidegger fundamento su teoría acerca de la ventaja de la sabiduría practica sobre la mera técnica luego de ver un partido de dos equipos de donde resaltaba un nombre en particular que era del agrado del pensador : Franz Beckenbauer. La iluminación que vivió el filósofo se da en una curiosa anécdota que prueba su fanatismo por el fútbol.

Hacia principios de los años ’60 el director artístico del decano teatro de Friburgo, Hans-Reinhard Müller, fundado en 1866, se encontró de casualidad con Heidegger en un tren que venía de Karlsruhe. Al reconocerlo emocionado, Heidegger, ya era una estrella intelectual a nivel mundial, pretendió desarrollar una charla profunda sobre literatura y arte, cosa que no logró. Heidegger respondió con indiferencia y desinterés las preguntas de Müller, el se encontraba entre la sensación de conmoción y nostalgia que le había dejado un partido de futbol local, y no tuvo reparos para hundirse en elogios ante un maravilloso jugador, un tal Franz Beckenbauer, que jugaba en un mediocre equipo, el Bayern Múnich. Admirado por su estilo de juego, relato la precisión y delicadeza con la que trataba al balón incluso con lenguaje corporal le visualizó al estupefacto director las fintas de su juego. Heidegger calificó a Beckenbauer, de tan sólo veinte años, de gro ßartiger Spieler, jugador genial, además de subrayar su invulnerabilidad  a la marca o lucha cuerpo a cuerpo.

Beckenbauer aplicaba de manera perfecta las posiciones correctas para el mejor juego, destacaba por su simpleza con los conceptos y su perfecta interpretación de cada una de las forma que lo contienen, poseía una sabiduría practica, que lo ponía un paso por delante que el resto. Müller además concluyó acertadamente que a Heidegger no le interesaba en absoluto el teatro.

De esta manera lo entendió el brillante pensador alemán, el gran fundamentalista de la tesis del deporte rey Fussball.

viernes, 28 de octubre de 2011

¿pensador o futbolista?

A diferencia de los tecnicos, quienes son los que plasman en un campo sus conocimientos, habian otros pensadores que ejecutaban su filosofia de una manera totalmente contraria. Algunos pensadores, comenzaron siendo, mucho antes que intelectuales, fanaticos del futbol. Nombres tales como Jean Paul Satre, Albert Camus o A. Kafka, son solo algunos de los pensadores que entendieron que el futbol era mucho mas que el momento grotesco en el que 22 volunatades persiguen salvajemente una pelota hecha de aire, intentando de introducirla en un arco contrario; y mas bien lo entendieron como una logistica de vida, un deporte que asi como la vida dependia de mucho mas que una tactica,  incluia factores divinos que los invitaban a pensar que el mismisimo dios, podia ser redondo:el caos y el orden, razón y locura, la belleza y la fealdad, el descanso y el ejercicio.

El primer gran pensador en interesarse en el deporte ludico fue el cardenal, teologo y filosofo Nicolas de Cusa escribio un libro (quizas el unico de su especie y antiguedad) llamado De Ludo Globi (el juego de la pelota), en este ensayo De Cusa afirmaba que el juego desplegado " los movimimientos fisicos son las imagenes del ascenso espiritual". La esfera representaba a la divinidad de la perfeccion matematica, y el dispositivo del juego recreaba el principio basico de la oportunidad, que incluia a la diosa fortuna en su resolucion, y disponia de un nuevo comienzo al agotarse la oportunidad.

El escritor Martín Walter sostenía que pensar de fútbol era un total desperdicio. Un intelectual del fútbol era una mera contradicción en los términos. Pero muchos pensadores veían en el fútbol como una expresión totalmente artística. Y entre este extraño grupo de intelectuales resalta con luz propia, el nombre de uno de los pensadores de mayor estatura en la historia de la filosofía, el Germano Martín Heidegger, el llamado Deutsche Meister.


             El modelo intelectual de Albert Camus dejo una gran frase
"después de muchos años durante los cuales el mundo me ha permitido vivir experiencias variadas, lo que sé acerca de la moral y las obligaciones de los hombres se lo debo al fútbol"

jueves, 27 de octubre de 2011

Corrientes futbolisticas


Lo que marca a los filósofos de la corriente futbolistica fue la transmisión de su entendimiento de la vida, para plasmarlo como una filosofía de juego, que incluye prioridades y acciones viables y no viables. Para esto podemos fijar a 6 entrenadores como los grandes gestores de las distintas filosofias de juego: Menotti y su decálogo éticobíblico (a fines de los 70`y principios de los 80`); Arrigo Sacci y su estética del fútbol total del
“gran Milán” (a mediados y fines de los 80`); Maturana y su definición del fútbol como un
“estado de ánimo” existencial (a fines de los 80`), Cruyff que disolvió la defensa (solo tres atrás…
y, además, tres delanteros!!) y  convirtió a todo el equipo (el Barcelona) en sátiros danzarines dionisiacos (a principios de los 90`); Bilardo que se dedico a destruir la creación (el anti-fútbol de estudiantes de la plata en los 80s) y, por último, Valdano.

Conocido como el “filósofo de los pies”, que a través del análisis de sus antecesores y de la gran influencia de su maestro Menotti, les rinde un hermoso tributo a mediados de los 90 interpretando brillante mente 3 de los conceptos antes propuestos: continua el futbol alegre, basado en el ataque total y en la defensa por medio del control del balon, que habia tenido el milan de Arrigo Sacci, aplico correctamente las enseñanzas de Maturana respecto a la importancia del estado de animo y el miedo escenico del jugador, y por ultimo aprendió en la practica de uno de los mejores interpretes de este concepto: Johan Cruyff; quien es la perfecta interpretación de lo que consiste el fútbol dionisíaco, basado en la tragedia como arma letal dentro del juego y de la alegría como supremo movimiento del juego. El maestro lo resume en una frase

"Un equipo no se hace con todos los jugadores iguales, no hablamos de rebaño, hacen falta talentos complementarios".

De estos filósofos antiguos del fútbol, siguen sus enseñanzas muchos de los que llevan la posta en nuestra época moderna pudiendo sacar un ejemplo de cada filosofía de juego.

Un ejemplo de la resonancia de la idea del juego de Sacci, es estilo que posee el en algún momento admirador de Menotti, Marcelo Bielsa, que ejerce un manejo sobre el grupo como primera base para llegar a un tope futbolistico, definiendo primero al jugador como persona, antes de insertarlo a un equipo. Bielsa al igual que Sacci basa su fútbol en la fantasía que puede llegar a haber, a traves de la correcta adaptacion de los distintos talentos existentes dentro del futbol, con el objetivo final de lograr un equipo complementado por distintas habilidades, el cual se ve reforzado con la preciosa idea de como pueden llegar a jugar que propone el entrenador, que sirve de un motivador exquisito para llegar al maximo de creacion de un equipo, que luego de encontrar sus elementos, puede realmente entender una filosofia de juego.

En el fútbol al igual que en la filosofía siempre aparecen nuevas ideas, que pretenden destruir el argumento que sostienen las anteriores, y de esto analizaremos posteriormente las nuevas interpretaciones que se le dan a las ideas de juego.